EL MECÁNICO DEL FUTURO DEBERÁ DOMINAR LA ELECTRICIDAD, EL SOFTWARE Y LA EXPERIENCIA
La industria automotriz atraviesa una de sus transformaciones más profundas. La expansión de los vehículos eléctricos, la incorporación de sistemas electrónicos y el uso creciente de la inteligencia artificial están modificando la manera de fabricar, diagnosticar y reparar automóviles.
En este nuevo escenario, el mecánico ya no puede depender únicamente de la experiencia adquirida junto al motor de combustión. Ahora necesita comprender sensores, módulos de control, redes de comunicación, electrónica de potencia, baterías de alta tensión y herramientas digitales.
Para conocer cómo está cambiando la formación técnica y cuáles serán las competencias más importantes del mecánico del futuro, Mundo Motor conversó con Kevin Marcelo Mora Bernal especialista en electromovilidad
La evolución del estudiante automotriz
Mundo Motor: ¿Cómo ha cambiado en los últimos cinco o diez años el perfil del estudiante que ingresa a una carrera de mecánica automotriz?
Kevin Mora: El tiempo ha cambiado y la formación actual cuenta con mayores recursos y oportunidades de crecimiento. Cuando estudié, entre 2009 y 2012, era mucho más difícil conseguir diagramas técnicos, acceder a información especializada o disponer de un dispositivo móvil para consultar datos.
Hoy los estudiantes tienen información al alcance de la mano. Incluso existen simuladores en línea y plataformas que permiten complementar las clases prácticas. Sin embargo, también es necesario aprender a seleccionar correctamente las fuentes, porque no toda la información disponible en internet es confiable o está técnicamente clasificada.
El mercado automotor exige técnicos cada vez mejor preparados. La evolución de los sistemas de ensamblaje, la electrónica y las nuevas tecnologías obliga a que el profesional mantenga una formación constante.
La inteligencia artificial como herramienta
Mundo Motor: ¿Qué papel cumple actualmente la inteligencia artificial en el trabajo del mecánico?
Kevin Mora: La inteligencia artificial tiene utilidad en el mundo automotriz, pero hasta cierto punto. Puede ayudar a encontrar valores de funcionamiento de determinados motores, consultar información sobre algunas marcas o plantear posibles causas de una falla.
Sin embargo, nunca va a reemplazar el talento, las competencias ni la calidad del profesional. Muchos trabajos requieren experiencia laboral y capacidad de interpretación. La inteligencia artificial puede mostrar un panorama, pero no necesariamente resolver el problema específico.
Hace poco trabajé con un Chang’an CS15. El propietario consultó a una herramienta de inteligencia artificial porque el pedal de freno se hundía. La respuesta indicaba que podía existir un problema en el módulo de control del ABS. Pero al escanear el vehículo no encontramos códigos de avería ni fallas en las electroválvulas.
El problema real estaba relacionado con un purgado rutinario. Se había realizado un mantenimiento en las mordazas de freno y había aire en una de las mordazas delanteras. La inteligencia artificial entregó una posibilidad general, pero el diagnóstico correcto exigió revisar el vehículo, medir y analizar lo que estaba ocurriendo.
Información no es diagnóstico
Mundo Motor: ¿Cuál es la principal diferencia entre una respuesta de la IA y el diagnóstico realizado por un técnico?
Kevin Mora: La inteligencia artificial reúne información de muchos vehículos, consultas y experiencias que se suben a la nube. Por eso puede ofrecer respuestas relacionadas con casos similares. Pero una falla no siempre se presenta de la misma manera.
El técnico debe comprobar el síntoma, revisar el sistema, utilizar instrumentos de medición y comparar los resultados con los valores especificados por el fabricante. Esa capacidad se desarrolla mediante la formación y la experiencia.
La IA puede ser un apoyo, pero no debe convertirse en la autoridad final. Si el profesional acepta automáticamente la primera respuesta, puede terminar reemplazando componentes costosos que no están dañados.
¿El automóvil eléctrico limita al propietario?
Mundo Motor: Se dice que los vehículos eléctricos son como teléfonos celulares con ruedas y que el propietario dependerá completamente del concesionario. ¿Es realmente así?
Kevin Mora: Yo considero que esa afirmación todavía forma parte de un mito. No se puede decir que el usuario deje de ser propietario de su automóvil simplemente porque el vehículo tenga más software o requiera actualizaciones.
Lo que sí existe es una mayor dependencia del técnico competente. Un automóvil eléctrico necesita comunicación mediante software, actualizaciones, firmware y procedimientos específicos. Por ejemplo, hay vehículos que llegan con sistemas de infoentretenimiento en otros idiomas y requieren una configuración especializada.
Un mecánico que solamente trabaja con sistemas mecánicos tradicionales probablemente no podrá resolver ese tipo de problemas. Pero también existen técnicos independientes que se han capacitado en electromovilidad y pueden atenderlos.
El desafío está en garantizar que el propietario tenga distintas opciones de servicio y no dependa exclusivamente de un único concesionario.
El mantenimiento de los frenos cambió
Mundo Motor: ¿Qué diferencia existe entre reparar los frenos de un vehículo convencional y los de un automóvil eléctrico moderno?
Kevin Mora: En los vehículos convencionales, el técnico podía realizar ciertas operaciones de forma principalmente mecánica. Por ejemplo, podía comprimir los pistones de una mordaza con una herramienta sencilla.
En un vehículo eléctrico como el BYD Dolphin, el freno de estacionamiento electrónico funciona mediante un módulo de control y un protocolo de comunicación. Para realizar un mantenimiento, primero se debe acceder al sistema y colocarlo en el modo correspondiente. Después de cambiar las pastillas u operar sobre el conjunto, hay que comunicarle al vehículo que el trabajo fue realizado.
Lo mismo ocurre con la purga del sistema, el ABS y algunos sensores de velocidad de rueda. Ya no basta con hacer el trabajo físico. También hay que completar el procedimiento electrónico para que el vehículo reconozca la intervención.
Por eso se requiere equipamiento de diagnóstico y conocimiento sobre la comunicación entre los distintos módulos.
Más tecnología, mayor responsabilidad
Mundo Motor: ¿La expansión de los vehículos eléctricos está generando una mayor dependencia de los concesionarios?
Kevin Mora: Existe una dependencia mayor, especialmente cuando hablamos de baterías de alta tensión, software y sistemas que requieren equipos específicos. Pero esa dependencia no tiene que limitarse a las empresas oficiales.
También hay técnicos independientes que se han formado en electromovilidad. El problema es que todavía no contamos con suficientes profesionales capacitados para atender el crecimiento del parque automotor eléctrico.
Antes, una persona podía comprar un vehículo y acudir a un mecánico de confianza para reducir los costos de mantenimiento. Actualmente, el propietario debe verificar si el taller cuenta con los instrumentos, la información y la preparación necesarios para trabajar con su automóvil.
Un mercado todavía desinformado
Mundo Motor: ¿Qué dificultades observa en el mercado actual de vehículos eléctricos?
Kevin Mora: Todavía existe bastante desorientación. Cuando uno conversa con algunos vendedores, la información suele concentrarse en el equipamiento, los colores, los acabados o el diseño de los asientos. Pero muchas veces no pueden explicar qué protocolo de comunicación utiliza el vehículo, cuántos módulos de control tiene o qué sistema de diagnóstico requiere.
Se presta más atención a la estética que al funcionamiento. Esa es una debilidad importante, porque el comprador debería conocer la tecnología que está adquiriendo.
Antes de comprar un vehículo eléctrico, el usuario debería preguntar dónde será atendido, qué tipo de mantenimiento requiere, qué sucede con la garantía y cómo se controla el estado de la batería.
La batería será determinante
Mundo Motor: ¿Qué importancia tendrá el estado de salud de la batería en el mercado de vehículos usados?
Kevin Mora: Será fundamental. Actualmente se habla mucho de vehículos eléctricos usados cuyo precio baja porque la batería ha perdido parte de su capacidad. Sin embargo, muchas veces no se presenta un certificado claro sobre su estado de salud.
Un comprador puede sentirse atraído por un automóvil de precio bajo, pero debe saber cuál es la capacidad real de su batería. No es lo mismo adquirir un vehículo con una batería en buenas condiciones que otro cuya capacidad se ha reducido considerablemente.
En el futuro habrá un mercado importante para el diagnóstico, la certificación, la reparación y el reemplazo de baterías. También será necesario conocer el estado de cada módulo y de cada celda.
No se debería comprar un vehículo eléctrico usado sin información técnica confiable sobre la batería.
El reto de las instituciones educativas
Mundo Motor: ¿Las instituciones están preparando a los jóvenes para este nuevo panorama?
Kevin Mora: Ya existen personas capacitadas para trabajar con baterías de alta tensión y se realizan cursos dentro del área de la autotrónica. Pero todavía hace falta que más profesionales quieran salir de su zona de confort.
Para comprender la electromovilidad no basta con conocer motores de combustión. Es necesario estudiar corriente alterna, motores asíncronos, motores de imanes permanentes, inversores, electrónica digital, electrónica de potencia y microcontroladores.
El técnico que pretende aprender todo únicamente mediante un curso corto puede encontrarse con muchas dificultades. La electromovilidad requiere una preparación más amplia.
Comenzar desde los fundamentos
Mundo Motor: ¿Qué conocimientos previos debería tener un mecánico antes de especializarse en vehículos eléctricos?
Kevin Mora: Primero debe comprender la electricidad básica y la electrónica. Si no conoce cómo trabaja un sensor, cómo se activa un relé o cómo se interpreta una señal, será difícil que entienda los sistemas de un vehículo eléctrico.
La inyección electrónica ya obligó a los mecánicos a utilizar multímetros, osciloscopios y escáneres. También fue necesario aprender a leer diagramas y, en muchos casos, estudiar inglés técnico.
La electromovilidad representa un nivel superior de esa misma evolución. Si un técnico no quiso entrar en el mundo de la inyección electrónica, será todavía más difícil que se adapte a la electrónica de potencia y a las baterías de alta tensión.
El funcionamiento de una batería
Mundo Motor: ¿Puede explicar, de manera sencilla, qué elementos debe comprender un técnico cuando trabaja con una batería de alta tensión?
Kevin Mora: Una batería está formada por módulos o celdas conectadas en serie o en paralelo, según la tensión y la capacidad requeridas. Además, incorpora sistemas de control y relés de alta tensión.
En un caso reciente, un vehículo eléctrico encendía y comenzaba a desplazarse, pero después dejaba de funcionar y registraba un código de avería. El problema estaba en el sistema que gestiona la salida de la batería de alta tensión hacia el inversor.
Para diagnosticarlo fue necesario revisar el sistema de gestión y comprobar el funcionamiento del relé. El procedimiento se basa en principios eléctricos conocidos: verificar la resistencia de la bobina e inducir la tensión necesaria para confirmar que el interruptor cierre correctamente.
Una batería de alta tensión incorpora relés para el positivo, el negativo y la precarga. Pero, para trabajar con ellos de manera segura, el técnico debe conocer tanto el funcionamiento eléctrico como los protocolos de seguridad.
El mecánico que no estudie perderá espacio
Mundo Motor: ¿Qué ocurrirá con los profesionales que decidan mantenerse únicamente en la mecánica tradicional?
Kevin Mora: Continuarán teniendo trabajo durante un tiempo, especialmente en frenos, suspensión, dirección y mantenimiento preventivo. Esos servicios seguirán siendo necesarios.
Pero el técnico que no se prepare irá perdiendo presencia en el mercado. El parque automotor está cambiando y cada vez habrá más vehículos que requieran conocimientos de electrónica, diagnóstico y electromovilidad.
No se trata de abandonar la mecánica convencional. Se trata de ampliar las competencias. El profesional debe conocer los sistemas tradicionales, pero también aprender electricidad, electrónica, escaneo y funcionamiento de baterías.
La disciplina de estudiar y actualizarse será cada vez más importante.
La nueva cultura del taller
Mundo Motor: ¿Cuál debería ser la principal transformación cultural dentro de los talleres?
Kevin Mora: El técnico debe desarrollar una actitud más autodidacta y más intencionada para buscar información. No puede esperar que todo llegue a través de un curso o de una capacitación.
La información técnica ya está disponible en manuales, plataformas, simuladores y herramientas digitales. Pero hay que aprender a buscarla, verificarla y aplicarla correctamente.
El profesional que se queda únicamente con lo que aprendió hace años tendrá dificultades. La tecnología avanza y obliga a continuar estudiando.
Un oficio que se transforma
La conversación con Kevin Mora deja una conclusión clara: la inteligencia artificial y la electromovilidad no eliminan el oficio del mecánico, pero sí elevan el nivel de preparación que exige.
El técnico del futuro tendrá que combinar la experiencia práctica con el conocimiento de electricidad, electrónica, software, diagnóstico y seguridad. La IA podrá ayudar a encontrar información, pero no podrá sustituir la observación, la medición ni la responsabilidad profesional.
La transición ya comenzó. Los talleres, las instituciones educativas, los importadores y los propietarios tienen el desafío de prepararse para un automóvil que ya no se entiende únicamente desde el motor, sino desde la interacción entre energía, electrónica, datos y software.
Fuente periodística
Por: Redacción Mundo Motor
Fuente: Entrevista exclusiva con Kevin Marcelo Mora Bernal
Especialista en electromovilidad
Documento base: Entrevista transcrita proporcionada a Mundo Motor
Sección: Innovación, formación técnica y electromovilidad
Fecha: 12 de septiembre de 2026

























