Los viajes en coche están a punto de experimentar una transformación radical gracias a la inteligencia artificial. Expertos del sector automovilístico afirman que el futuro de los desplazamientos en Europa se centrará en experiencias personalizadas que aprovechen al máximo el tiempo en el vehículo.
Para hacer realidad esta visión, los fabricantes de automóviles están invirtiendo en mejorar las funciones de control por voz. El objetivo es crear sistemas que se anticipen a las necesidades del usuario y ofrezcan sugerencias basadas en sus hábitos, sin necesidad de interacción manual.
Esta revolución en la experiencia de conducción no solo beneficiará a los usuarios, sino que también presenta oportunidades significativas para los anunciantes. Se estima que podría surgir una industria de miles de millones de dólares centrada en capitalizar el tiempo que las personas pasan en sus desplazamientos diarios














