En la era del cambio de paradigma hacia la electromovilidad y la digitalización integral, la industria automotriz no solo enfrenta una mutación tecnológica en la línea de ensamble, sino una reconfiguración estructural en el soporte técnico, la capacitación de red y la filosofía de diseño.
Para desglosar esta transición, conversamos con Alex Quiñonez, especialista con más de dos décadas de trayectoria en la división de After Sales (Postventa), soporte técnico y formación corporativa en marcas globales de la talla de Ford, Chery, Geely Group y Zeekr, y actual cofundador de la consultora técnica AMS.
Mundo Motor: Alex, para iniciar esta conversación, nos gustaría conocer un poco sobre tus inicios en el sector y cómo se ha consolidado tu trayectoria hasta el día de hoy.
Alex Quiñonez: Tengo 20 años en la industria automotriz, específicamente en las áreas de After Sales (posventa), servicio técnico, soporte técnico y entrenamiento. Comencé desde muy joven impulsado por una curiosidad nata de comprender cómo funcionan los sistemas. A lo largo de mi carrera he formado parte de corporativos de gran escala como Ford, Grupo Chery y Grupo Geely, abarcando desde vehículos con motores de combustión interna hasta arquitecturas híbridas y 100% eléctricas. Actualmente, cofundé la firma AMS, orientada a la consultoría técnica y al desarrollo de metodologías de capacitación alineadas a las tecnologías disruptivas.
Mundo Motor: ¿Cómo fue la transición desde el trabajo operativo en el taller hacia el ámbito corporativo y la formación de personal técnico?
Alex Quiñonez: Inicié operando en talleres de reparación y diagnóstico, desempeñándome posteriormente como asesor de servicio en marcas como Volkswagen. En ese trayecto me abrieron la puerta para formar instructores en el corporativo de Ford. Fue un proceso exigente donde tuve que adquirir metodologías pedagógicas y manejo de grupos. La combinación de tres factores facilitó el crecimiento en este nivel: perfil de ingeniería, dominio del idioma inglés y experiencia real de campo en la resolución de fallas.
Innovación en Diagnóstico: La Integración del Ecosistema Geely / Zeekr
Mundo Motor: Dentro del Grupo Geely y la marca Zeekr, ¿cuál ha sido la evolución técnica más relevante respecto a los procedimientos tradicionales de soporte y diagnóstico?
Alex Quiñonez: Históricamente, el proceso de diagnóstico era fragmentado y tomaba de dos a tres horas. El técnico debía utilizar el escáner para extraer códigos de falla (DTC), consultar documentación física o digitalizada en PDF y posteriormente acudir a otra plataforma para revisar diagramas eléctricos.
En las plataformas de nueva generación de Volvo, Grupo Geely y Zeekr, se desarrolló un ecosistema informático unificado. Desde una misma interfaz ejecutas el escaneo del vehículo, obtienes la interpretación del código, despliegas el procedimiento guiado de diagnóstico y consultas el esquema eléctrico vectorial en tiempo real. La computadora portátil funciona como la herramienta centralizada, eliminando la dispersión de datos y optimizando radicalmente los tiempos de taller.
Electromovilidad y Gestión Térmica de Baterías (BMS)
Mundo Motor: En América Latina existe confusión respecto a las velocidades de carga y el rendimiento de las electrolineras. ¿Por qué un vehículo no siempre carga a la potencia máxima nominal de la estación?
Alex Quiñonez: Existe una brecha informativa crucial entre la especificación del cargador y la lógica de control del vehículo. Si un cliente conecta un auto a un cargador de alta capacidad (por ejemplo, 250 kW), suele asumir que la tasa de transferencia será constante. Sin embargo, el parámetro de carga no lo decide la estación ni el usuario, sino el módulo de control del paquete de baterías (BMS).
El BMS ejecuta algoritmos que priorizan la estabilidad térmica, la seguridad estructural y la longevidad de las celdas, garantizando que la degradación sea inferior al 5% en un periodo de 10 años. Si las celdas han experimentado estrés térmico, alta demanda de potencia previa o temperaturas elevadas, la unidad de control limita la recepción de energía. Mediante el protocolo de comunicación (handshake), el auto le indica a la estación la potencia exacta que puede recibir (por ejemplo, reduciendo la entrada a 50 kW), priorizando la integridad del sistema por encima de la velocidad teórica.
Conducción Autónoma y Red Carretera en Latinoamérica
Mundo Motor: Zeekr ha realizado alianzas importantes en materia de conducción autónoma, como el acuerdo con Waymo. ¿A qué desafíos técnicos y viales se enfrentan estos sistemas en el contexto latinoamericano?
Alex Quiñonez: La tecnología de conducción autónoma y los sistemas ADAS están completamente desarrollados y probados en entornos de laboratorio o ciudades hipercontroladas. Sin embargo, la infraestructura carretera en Latinoamérica presenta variables que interfieren con la lógica del software.
Los radares, cámaras estereoscópicas y sensores LiDAR dependen de señalética normalizada. Si las líneas divisorias del carril sufren desgaste o están mal trazadas, el asistente de mantenimiento de carril (LKA) puede ejecutar correcciones abruptas creyendo que el vehículo perdió la trayectoria. Asimismo, en vías angostas de dos sentidos con curvas cerradas, el sistema puede interpretar a un vehículo en sentido contrario como un obstáculo de colisión e iniciar un frenado autónomo de emergencia (AEB). Para un despliegue masivo en la región, no solo se requiere adaptar el software, sino modernizar y estandarizar la infraestructura vial a nivel gubernamental.
Filosofía del Diseño, Conexión Emocional y Metodología Pedagógica
Mundo Motor: Además de tu trayectoria técnica, te formaste como diseñador automotriz. ¿Cómo evalúas la evolución estandarizada del diseño actual frente a los vehículos clásicos de combustión?
Alex Quiñonez: El enfoque del diseño ha cambiado en consonancia con la digitalización y los asistentes de manejo. Antiguamente, el diseño automotriz buscaba proyectar la visión e identidad del fundador o de la marca, creando una conexión pasional con el conductor. Hoy en día, el mercado demanda soluciones de movilidad que trasladen a los ocupantes del punto A al punto B con el mínimo esfuerzo, priorizando el confort, la conectividad y el aislamiento acústico.
Si bien los vehículos modernos ofrecen potencias extraordinarias y elevados niveles de eficiencia, la proliferación de asistentes electrónicos le ha restado esa interacción pura e intuitiva que caracterizaba a los automóviles de décadas pasadas, donde el conductor debía gestionar activamente la mecánica.
Mundo Motor: Para finalizar, ¿cuál es el enfoque metodológico que aplicas actualmente para formar a los nuevos técnicos e ingenieros del sector?
Alex Quiñonez: Frente a la inmediatez de la información digital, nos enfocamos en estructurar la capacidad crítica y el análisis sistemático. Cualquier arquitectura electrónica compleja, por avanzada que sea, la simplificamos en un esquema fundamental de tres bloques:
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Entrada (Sensórica): Transduce magnitudes físicas (presión, temperatura, posición) en señales eléctricas.
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Control (Procesamiento): Módulos que interpretan los datos y toman decisiones algorítmicas.
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Salida (Actuación): Ejecuta la orden transformándola en trabajo mecánico o térmico.
Siguiendo la secuencia de cuatro pasos (Síntoma Sistema Afectado Evaluación de Componentes Determinación de la Causa Raíz), garantizamos que el profesional mantenga un método riguroso de diagnóstico aplicable a cualquier tecnología emergente.
El Dilema del Diseño Moderno: Eficiencia Digital vs. Emoción Analógica
Mundo Motor: Alex, sabemos que posees formación como diseñador automotriz desde la época de la bocetación manual con plumones y pasteles hasta la transición al modelado 3D en software como CATIA. Desde esa perspectiva bidireccional técnica y estética, ¿cómo evalúas la pérdida de conexión pasional en los vehículos contemporáneos?
Alex Quiñonez: El proceso de diseño automotriz históricamente respondía a la filosofía del fundador y al manifiesto emocional de la marca. El automóvil no solo cubría una necesidad de transporte, sino que transmitía un carácter pasional explícito.
En la actualidad, la hiperconectividad, el aislamiento acústico y la proliferación de asistentes electrónicos han transformado al automóvil en un bien utilitario de máximo confort. Se busca trasladar a los ocupantes del punto A al punto B con el menor esfuerzo posible. Los sistemas automáticos —desde limpiaparabrisas hasta la gestión de tracción— vuelven al conductor pasivo. Aunque los vehículos eléctricos modernos entregan cifras extraordinarias (como aceleraciones inmediatas con 600 caballos de fuerza a las cuatro ruedas), la experiencia se ha vuelto eminentemente digital y uniforme, perdiendo el alma y la narrativa que caracterizaban a los mecánicos analógicos de décadas pasadas.
Coexistencia Generacional y Ciclos de Mercado
Mundo Motor: Frente a este escenario, ¿consideras que la tendencia tecnológica terminará por erradicar el entusiasmo por los automóviles analógicos o presenciaremos una polarización de nichos de mercado?
Alex Quiñonez: Nos encontramos ante una transición generacional ineludible. Por un lado, se consolidan modelos de negocio masivos orientados a la electrificación, la autonomía y la máxima conveniencia. Por otro lado, persistirá un núcleo de entusiastas que buscará preservar la nostalgia, la mecánica directa y la experiencia sensorial pura del manejo.
A largo plazo, cuando la tecnología alcance un punto de saturación y planicie estética, esa misma monotonía terminará por reactivar la creatividad en la industria. La historia del desarrollo humano y del diseño es cíclica: alcanzado el hito de la automatización total, la nostalgia y la búsqueda de identidad obligarán a reinterpretar el pasado para devolverle alma a los productos.
Pedagogía Técnica y la Reivindicación de la Capacidad Crítica
Mundo Motor: Como docente y capacitador en la industria, ¿de qué manera enfrentas la dependencia de las nuevas generaciones hacia las respuestas inmediatas que ofrecen las herramientas tecnológicas y la inteligencia artificial?
Alex Quiñonez: El principal riesgo de la inmediatez informativa es la pérdida del pensamiento crítico y del método de investigación. Para evitar que los profesionales técnicos adopten diagnósticos de manera pasiva sin cuestionar la fuente, resulta indispensable fundamentar la enseñanza en el análisis deductivo.
Análisis final Mundo Motor
El vehículo del mañana ya no compite por potencia ni por líneas de diseño disruptivas; compite por la opacidad de sus propios algoritmos. A medida que la electrificación y la automatización reducen la mecánica a una caja negra e inexpugnable, la industria corre el riesgo de convertir al usuario en un mero espectador y al técnico en un sustituto de piezas sin capacidad de deducción.
Frente a un mercado saturado de plataformas hiperconectadas pero carentes de carácter, el verdadero desafío de la movilidad contemporánea no reside en la acumulación de pantallas ni en la promesa de una autonomía total, sino en resolver una incógnita fundamental: si el automóvil termina por perder el alma y el conductor la necesidad de razonar,
¿cuál es el precio real que pagamos por la absoluta comodidad?
Ficha de Fuente Periodística
Fuente periodística Por: Redacción Mundo Motor
Fuente: Entrevista exclusiva con Alex Quiñonez, especialista en After Sales, soporte técnico y formación corporativa en electromovilidad.
Documento base: Transcripción de entrevista en dos partes proporcionada a Mundo Motor
Sección: Innovación, formación técnica y electromovilidad
Fecha: 28 de septiembre de 2026

























